Según los datos recopilados del 31 de diciembre al 6 de enero, la tasa de incidencia gripal fue de 23,96 casos por cada 100.000 habitantes, cifra similar a la registrada en las dos semanas anteriores (23,34 y 23,23 respectivamente) y muy lejos de los 64,28 casos fijados como umbral basal.
Lo principal es lavarse las manos, señaló la enfermera Kristen Lawton, directora del departamento de emergencias del Hospital de Northern Westchester en Mount Kisco, Nueva York.
"Si no puede usar jabón y agua, use el jabón de un surtidor o una fórmula con alcohol", aconsejó.
El próximo mejor consejo es evitar tocarse la cara con las manos.
Las superficies aparentemente limpias, como las encimeras de las cocinas, los escritorios, los manubrios de las neveras y los teclados de las computadoras también pueden ocultar el virus de la gripe durante horas, a veces incluso hasta 48 horas, según la Clínica Mayo. Asegúrese de mantenerlas limpias, aconsejó Lawton.
Si tiene que toser o estornudar, hágalo en un pañuelo o en el recodo de su brazo, no en el aire, donde las gotitas pueden infectar a las personas que le rodean fácilmente.
Las gotitas de una tos fuerte pueden viajar a 97 kilómetros (60 millas) por hora, advirtió Graham.
Sin embargo, lo que debemos recordar es que el estar expuesto al virus no significa que está destinado a contraer la gripe.  Por lo tanto, es importante entender que la razón por la que usted contrae la gripe es porque su sistema inmunológico está deteriorado
Si comienza a sentirse enfermo, permanezca en casa, porque las personas son contagiosas un día antes de mostrar síntomas y cuatro días después de la desaparición de los síntomas, señaló Lawton.
La mejor opción es descansar y beber bastantes líquidos:

 •  Dormir lo suficiente y bien: Si usted no está durmiendo lo suficiente o teniendo el suficiente sueño de restauración, estará en mayor riesgo de ser atacado por un virus.  Su sistema inmunológico también funciona mejor cuando usted no tiene falta de sueño, así que mientras más descanse más rápido se recuperará.  
•  Hacer ejercicio regularmente: El ejercicio regular es una estrategia crucial para aumentar la resistencia a enfermedades.  Existe evidencia que sugiere que el ejercicio moderado y de forma regular puede reducir el riesgo de contraer enfermedades respiratorias al fortalecer el sistema inmunológico.  De hecho, un estudio encontró que las personas que hacían ejercicio de forma regular (cinco o más días a la semana) tenían un riesgo 50 por ciento menor de contraer un resfriado. Y, en caso de que se enfermaran, sus síntomas eran menos severos que aquellos que no hacían ejercicio.:

 Asegúrese de tomar mucha agua purificada.  El agua es esencial para el funcionamiento óptimo de cualquier sistema en su cuerpo y ayudará con el escurrimiento nasal y secreciones.  Usted debería tomar el agua suficiente para que de ese modo su orina sea de color amarillo claro.
El té verde contiene componentes antivirales que también podrían ser útiles contra la infección de la gripe.  Un estudio reciente examinó la relación entre el consumo de té verde y la incidencia de influenza entre los niños que asistían al colegio.  Más de 2,000 alumnos de primaria recibieron cuestionarios anónimos acerca del consumo de té verde y de la enfermedad durante la temporada de influenza.
Los resultados mostraron que tomar té verde, más de cinco tazas al día, se relacionó con una tasa menor de infección.
Otros consejos:
• Zinc:Una Revisión de la Base de Datos Cochrane de la investigación médica sobre el zinc encontró que cuando se tomaba zinc durante los primeros síntomas, el zinc podía reducir el tiempo que dura el resfriado a aproximadamente 24 horas.  La revisión incluyó 15 pruebas controladas al azar, que consistían en 1,360 participantes de todas las edades.  Se encontró que el Zinc reduce de gran manera la severidad de los síntomas.
• La vitamina D: La vitamina D es un sorprendente y efectivo agente antibacterial, que produce de 200 a 300 péptidos antimicrobianos diferentes en su cuerpo que matan las bacterias, virus y fungi (tipo de hongo).  Por lo tanto, optimizar sus niveles no sólo lo ayudarán a controlar los resfriados y gripe…sino que evitará que invadan su cuerpo en primer lugar.
•  La vitamina C: Un antioxidante muy potente, utilizado en su forma natural como la acerola, que contiene micronutrientes relacionados.  Puede tomar varios gramos cada hora hasta que se mejore a menos que comience a presentar diarrea.
•  Aceite de orégano: Mientras mayor sea la concentración de carvacol, más efectivo será.  El carvacol es el antimicrobiano más potente que ayuda la respuesta inmunológica.
•  Propóleo: Una resina de abeja y uno de los compuestos más antimicrobianos de amplio espectro del mundo, el propóleo también es la fuente más rica de ácido cafeico y apigenina, dos compuestos que ayudan en la respuesta inmunológica.

•  Un té hecho de la combinación de flor de saúco, milenrama, eupatorio, tilo, menta y jengibre, bébalo caliente y a menudo combate el resfriado o gripe. Lo hará sudar, que es útil para erradicar el virus de su sistema.
•  Extracto de hoja de olivo: Las culturas antiguas egipcias y mediterráneas le daban una variedad de usos para la promoción de la salud y es ampliamente conocida como un producto natural, no tóxico que construye el sistema inmunológico

 

 

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